Canción actual

Title

Artist

Current show

La Hora de las Sonoras

12:00 pm 1:00 pm

Current show

La Hora de las Sonoras

12:00 pm 1:00 pm

Background

Kany García, la fuerza pop que reunió en una mesa a América Latina

Escrito por el 15 junio 2020

Una de las voces pop más consolidadas del continente lanzó ‘Mesa para dos’, un álbum de duetos gestado en la pandemia con latinoamericanos como Mon Laferte, Goyo, Carlos Vives, Pedro Capó, Reik y Nahuel Pennisi.

Suenan las cacerolas al final de la octava canción del nuevo disco de Kany García y una voz reclama: “¡Estamos despiertos!”. ‘Acompáñame’, una de las diez colaboraciones musicales de ‘Mesa Para Dos’, es la canción a la que García invitó a las colombianas Goyo (Chocquibtown) y Catalina García (Monsieur Periné) para decirle a un continente entero: “Acompáñame a cantar por quien le falte voz”.

Kany García es la boricua de voz desgarrada y sutil. Empezó siendo un fenómeno pop en 2007 cuando lanzó su primer trabajo discográfico, ‘Cualquier Día’, el cual fue Disco de Oro por ventas en Estados Unidos y Puerto Rico. Desde entonces ha conquistado a los corazones del sur del continente y a los de habla hispana del norte con otros seis álbumes, tres premios Grammy Latinos y dos Premios Billboard de la Música Latina.

Su propuesta contiene letras honestas, sensaciones atravesadas por el amor, las despedidas, el desencanto, la fragilidad, la resistencia…Ahora, luego de dos álbumes seguidos, ‘Soy yo’ (2018) y ‘Contra el Viento’ (2019), regresa para ofrecer una batería de diez canciones hechas a distancia con colegas latinos confinados pero reunidos en remoto por sonidos que mezclan guitarras, tambores, acordeones, violines y bandoneón.

Estaba escribiendo canciones, se las enviaba a amigos y cuando vengo a ver tengo ocho temas. Es como cuando tienes cinco meses de gestación y !no te habías enterado!

Nahuel Pannisi (Argentina), Leiva (España), Mon Laferte (Chile), Gusttavo Lima (Brasil), Carlos Vives (Colombia), Reik (México), Pedro Capó (Puerto Rico), Goyo y Catalina García (Colombia), Carlos Rivera (México) y Camilo (Colombia), aparecen en este orden por un camino en el que le hablan a los ojos que ven lo que otros no, al amor minado por la rutina, a la violencia sobre los cuerpos desposeídos y a sentimientos que tuvieron que esperar que el mundo parara para encontrar una voz.

¿Qué es lo que más la emociona de este disco?
Varias cosas, una de ellas es en tan poco tiempo recibir tantos ‘sí’. Si me hubieran dicho en febrero: ‘vas a hacer un álbum en 15 días y vas a conseguir 10 colaboraciones, y estos son los nombres de las personas’. Yo diría, ajá y qué te metiste, ¿tú estás loco? (risas). El que haya existido esto (la pandemia) ayudó a que fuera tan fácil el que todos estuvieran en esta accesibilidad pero, a la misma vez, fue complejo porque no todos tenían micrófonos, equipos, fue una locura. Yo estaba escribiendo canciones, les enviaba temas que estaba haciendo a amigos, nos compartimos artes y cuando vengo a ver tengo ocho canciones y digo ¿pero qué esto? Es como cuando quedas embarazada y ya tienes cinco meses de gestación y !no te habías enterado!

¿Cree que la pandemia va a cambiar en algo la forma de hacer música?
Yo quiero pensar que la pandemia va a cambiar muchas cosas, pero creo que muchas y muchos se quedaran iguales. Algo que me sorprende es el tema de las colaboraciones, ¿cuándo tú tenías un ‘live’ en Instagram o en cualquier plataforma donde tuvieras tres grandes artistas juntos? Eso no lo veíamos porque siempre uno estaban en un avión, el otro estaba bajándose de un escenario, el otro estaba en el estudio, era tan complicado. Otra cosa que me encanta es que antes bajábamos de unos premios y ahí nos encontrábamos en el pasillo, nos dábamos un abrazo y ya. Ahora, no. Ahora usamos el teléfono para saber cómo estamos, para querer saber la parte humana de cada uno. Esos son cambios dentro de la música que me fascinan. Son cosas súper lindas que nos ha regalado esta cuarentena.

Este trabajo suena con más intensidad, incluso como más festivo, a pesar de que el momento del mundo no es tan afín a eso…
Claro, pero creo que eso es lo que la gente necesita de alguna manera. Si yo hiciera un álbum describiendo el estado de ánimo actual creo que sería el álbum más triste de mi carrera. Hacía falta inyectar alegría, festejo, porque aún dentro de la pandemia eso no quita que tú prendas una canción y te pares a bailar en tu sala con la personas que quieres.

Ha tenido tres años muy interesantes, desde 2018 cada año ha salido un nuevo álbum. ¿ Se siente ya en un período de madurez musical?
Estos años me ha pasado que han sido años de escribir mucho, de estar súper activa y he acabado diciendo tengo un disco listo. Me encantó el haber hecho dos álbumes antes de ‘Mesa para dos’ porque me mantuvo siempre activa. Este año en particular dije ‘no voy a sacar álbum, voy a seguir girando porque tengo música’. Y de momento me pasa esto. Yo deseaba estar en casa y escribir canciones, y no en un hotel, no en un avión, que era lo que se me estaba dando. Ahora estoy en esta realidad que tanto había anhelado pero obligatoria e hice lo justo que deseaba hacer: escribir.

Hay dos canciones que abordan problemáticas sociales. ‘Se portaba mal’, por ejemplo, habla de la violencia contra la mujer. ¿Qué motivó la escritura de esta canción?
Hoy en día el feminismo y el empoderamiento femenino son palabras utilizadas con mucha frecuencia, pero en nuestro actos con bastante falta de coherencia y continuidad. Siempre he pensado que la única forma en que vamos adelante es si todos y todas asumimos una responsabilidad dentro de nuestra profesión, realidad y estilo de vida. La mía son mis canciones. Este tema lo que intenta es culpabilizar no solo al hombre —no a la agredida— sino a los terceros que somos todos nosotros. A los que en mi caso solamente hicieran canciones que no aborden este tipo de temas, a esos que no aportamos a que por fin derrumbemos en Latinoamérica la violencia de género que, como es tan real y cotidiana en las noticias, nos vuelve insensibles. Hacerlo también de la mano de una amiga artista, Mon Laferte, de una mujer que sale a la calle a marchar y que abre su escenario siempre para otras que viven estas violencias, me parecía también importante.

La otra canción es ‘Acompáñame’, con Goyo y Catalina García, en la que habla de los cacerolazos latinoamericanos ¿Por qué escogió a dos colombianas para esta canción?
Cuando pensaba en ‘Acompáñame’ siempre dije tienen que ser mujeres que hayan salido a manifestarse de alguna manera o mujeres que defienden posturas importantes. En ese sentido, Colombia siempre para mí ha sido un país muy cercano, al que siento como mi casa, y me antojé con mujeres que son extraordinarias y que van con esa línea de pensamiento, a las que considero amigas y que sabía que iban a defender la canción de una manera muy personal porque les ha pasado lo mismo que a mi: hemos salido a marchar a la calle y tenemos muchas canciones para bailar, para llorar, pero qué pocas canciones tenemos para manifestarnos.

¿Es una de las pocas voces pop de Puerto Rico con gran eco internacional. ¿Se siente un poco como ‘contracultura’ en la isla?
Yo diría que no, pero es por el hecho de que nosotros como puertorriqueños estamos contaminados de tanta música. Creo que estamos en la era de la música urbana pero antes de esto nosotros venimos de la salsa; de la trova cubana, de Silvio Rodríguez, de un Pablo Milanés; de la trova española, de Joan Manuel Serrat o Joaquín Sabina. Tenemos una relación estrecha con los Estados Unidos que nos hace ser también medio gringos y consumir música anglo. Y, claro, si yo vengo a ver todo eso, digo, ‘no, yo soy bastante boricua en lo que hago’. Creo que nuestra exportación en los últimos años ha sido tan grande de música urbana, que diera la sensación que yo soy, como decimos en Puerto Rico, ‘una cucaracha con baile de gallina’, pero no, somos varios los que venimos de este mundo más pop. Quizá yo he sido testaruda en permanecer en los vestidos que sé que me quedan bien. Me he quedado haciendo lo que hago porque lo amo, y me gusta fusionar con la cumbia, con la bachata, con tantas otras cosas que parece que sí voy a contracorriente pero voy a la corriente mía, que es bastante boricua al mismo tiempo.

¿Cómo se sueña este nuevo disco en vivo?
No tengo idea (risas). Soy súper honesta porque me da tanto miedo cuando pienso en el futuro, que es tan borroso e incierto. El hablar no del repertorio sino de tener un montón de personas aglomeradas en un espacio para que tú te subas a hacer un show y que estén sin mascarillas, sin nada, ya eso es algo que digo, ¿cuándo llegaremos a eso? Definitivamente tendré pregrabados a muchos de los artistas invitados, a otros los iré invitando a ‘shows’, dependiendo, porque estamos hablando de diez artistas que son todos de talla internacional, así que conseguir que todos estén en un mismo espacio conmigo va a ser imposible. Yo creo que lo importante ahora es que la gente vaya absorbiendo el álbum.

Fuente: El Tiempo

Etiquetado como: